LAND CRUISER 100 · LC100 · LX470 · 1998-2002
El LC100 de antes del restyling lleva un hueco de doble DIN en el centro del salpicadero y un panel de clima justo debajo. La referencia 9157 entra en ese hueco en 9 o 10,1 pulgadas, con CarPlay, navegación y cámara, y deja el clima donde está. La advertencia va delante: en este modelo conviven varias consolas distintas y solo algunas están cubiertas; la foto del equipo original decide el pedido.
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El Land Cruiser 100 se vendió desde 1998 y recibió un restyling en 2003 que cambió el salpicadero, no solo la calandra. En el coche de antes de ese corte, la consola central es más estrecha, las salidas de aire van redondeadas a los lados y el equipo ocupa un hueco de doble DIN con el clima justo debajo, separado por una moldura. En el de después, la consola crece, el clima se integra en un bloque más alto y las piezas de alrededor ya no son las mismas.
Esa diferencia es la que obliga a separar referencias. Un marco del 2003 sobre un salpicadero del 2002 deja una junta abierta en la parte inferior y las grapas no agarran donde deberían. Y al contrario: el marco del 2002 sobre un coche del 2003 no cierra por arriba. No hay margen para el «ya lo apañamos»: la pieza es rígida y el salpicadero también.
El LX470 entra en la misma ficha porque comparte plataforma y consola con el Land Cruiser, con acabados más cuidados y, en muchas unidades, clima bizona. En la práctica el trabajo es el mismo; el mazo se elige según el clima y el equipo, no según el emblema del capó.
En el LC100 de esos años hay al menos tres consolas que se ven parecidas de lejos y que no son iguales: cambia la forma de la botonera del clima, cambia el embellecedor y, sobre todo, cambia el chasis del equipo de fábrica. Un radiocasete de doble DIN y un equipo con navegador de la misma época pueden tener la parte trasera distinta, y el mazo se conecta ahí.
La foto que acompaña a esta ficha enseña ese problema tal cual: cuatro salpicaderos, dos de ellos marcados con una cruz porque no están cubiertos por la referencia. La marca no es un detalle de estilo, es la diferencia entre un montaje que cierra y un montaje que hay que devolver. Por eso el pedido no se cierra con el año del coche: se cierra con una foto del centro del salpicadero, con el equipo encendido y el clima visible.
La caja CANbus es la pieza que traduce lo que el coche dice por el bus a algo que la pantalla entiende: posición de la llave, marcha atrás, iluminación del cuadro y, en las unidades que los llevan, los mandos del volante. Sin ella, la pantalla enciende pero no sabe cuándo el coche está en marcha atrás ni responde a los botones del volante.
Lo que la caja no hace es inventar funciones que el vehículo no tiene. Si el LC100 salió sin cámara, la pantalla no la detecta sola: hay que montar una y pasar el cable. Si el coche no lleva mandos en el volante, no hay nada que conservar. Y si lleva un equipo de sonido con etapa externa, la etapa no se gobierna desde el bus: hace falta el mazo específico y hay que decirlo al pedir.
Antes, un mapa impreso en la guantera. Ahora, el del teléfono en pantalla grande, con tráfico y avisos, y sin depender de una tarjeta que ya no se fabrica.
El radiocasete deja paso a Bluetooth, USB y streaming. La radio FM sigue, con RDS y presintonías, y se sintoniza desde la pantalla nueva.
En un coche de este tamaño, la cámara trasera es la mejora que más se nota: se ve el enganche y el obstáculo bajo, que es justo lo que no se ve por los espejos.
Se pierde, y conviene decirlo: el aspecto de serie del salpicadero cambia, porque una pantalla de 10,1 pulgadas ocupa más que el equipo original y el marco se ve. También desaparece el mando físico de volumen del equipo viejo, que en este coche se sustituye por los botones del marco o por los del volante. El cuentakilómetros, el indicador de presión de aceite y el resto del cuadro no se tocan.
Sobre el sonido: el equipo nuevo entrega más potencia y un ecualizador de varias bandas, pero los altavoces son los del coche, y en un LC100 con veinticinco años los de las puertas suelen estar pidiendo cambio. Se nota más un juego de altavoces en condiciones que cualquier ajuste en la pantalla.
Un detalle que aparece en casi todos los LC100: el hueco de detrás del equipo es amplio, así que el mazo y la caja CANbus se alojan sin forzar. No hace falta cortar nada del coche, y el equipo original se puede recuperar si algún día se quiere volver al estado de serie.
La referencia se sirve en 9 y en 10,1 pulgadas para el mismo hueco. La de 9 pulgadas deja más plástico alrededor y se integra mejor en un salpicadero de líneas rectas como el del LC100; la de 10,1 gana superficie de mapa y de cámara, a cambio de un marco más visible. Las dos comparten mazo y caja CANbus, así que la decisión no condiciona el resto del pedido.
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| Concepto | Dato |
|---|---|
| Modelo | 9157 |
| Medida | 9 pulgadas o 10,1 pulgadas |
| Vehículo | Toyota Land Cruiser 100 / LC100 y Lexus LX470, 1998 a 2002 |
| Sistema | Android, con acceso a Google Play |
| Memoria | 4 GB + 64 GB u 8 GB + 128 GB, según configuración |
| CarPlay y Android Auto | Inalámbricos y por cable |
| Radio | FM con RDS y presintonías |
| Conectividad | Wifi, Bluetooth y punto de acceso |
| Mandos del volante | Conservados por CANbus en las unidades que los llevan |
| Cámara | Entrada trasera en el mazo; delantera opcional |
| Versión 2K | Disponible en 2000 x 1200 para la misma medida |
Para quien busca la máxima nitidez, existe una versión con panel de 2000 x 1200 en las mismas dos medidas. En un salpicadero tan vertical como el de este coche, el reflejo se nota: la pantalla lleva tratamiento antirreflejo y se ve bien de día, aunque con el sol bajo y de frente cualquier pantalla pierde contraste.
Con una foto frontal del centro del salpicadero, el equipo encendido y el clima visible. En esa foto se ve la forma de la botonera, el embellecedor y el hueco del equipo, que es lo que decide. Si el coche lleva un equipo que no es el de serie, la foto del conector trasero ahorra la segunda consulta.
Sí. El panel del clima no se desmonta ni se sustituye: la pantalla ocupa el hueco del equipo y el clima sigue debajo, con sus ruletas y sus botones. En el LX470 con clima bizona el bloque es algo distinto y por eso el mazo se elige según la unidad.
Depende del uso. Si el coche hace viajes largos o trabajo de campo, la diferencia entre un radiocasete y una pantalla con mapa y cámara se nota cada día. Si es un coche de colección que se usa poco y se quiere mantener de serie, quizá no: en ese caso lo coherente es no tocarlo.
El equipo está pensado para el interior de un vehículo y trabaja en el rango habitual de temperatura de un salpicadero. Lo que acorta la vida de cualquier pantalla es el sol directo permanente y el polvo en las ranuras: en un coche que hace pista, conviene limpiar el cristal con paño seco y no con productos que dejen residuo.
Sí, y es la combinación más pedida en este modelo. La pantalla lleva entrada de cámara en el mazo; hay que montar la cámara, pasar el cable hasta el portón y conectarla. Si se pide junto con la pantalla, el mazo sale preparado y el trabajo se hace de una vez.
Con el modelo, el año, la foto de la consola, la medida elegida, la cantidad y el destino. El precio se prepara por escrito según configuración y volumen, con su fecha de salida. En flotas de LC100 conviene separar por variante de consola antes de pedir, porque un pedido mezclado acaba en devoluciones.
Dime el modelo y el año de tu coche y te preparo el presupuesto.
Para el Land Cruiser 100 o el LX470 hacen falta la foto del centro del salpicadero, el año y si el coche lleva clima bizona. Con eso se elige marco, mazo y medida sin volver a preguntar.
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