Fiat Doblò 2015-2020 · furgoneta y versión de pasajeros
Esta referencia entra en el Doblò que se vendió entre 2015 y 2020, el de la última carrocería antes del modelo actual, tanto en furgoneta de dos plazas como en versión de pasajeros: el salpicadero es el mismo y el mazo de conexiones también. La pantalla ocupa el hueco del equipo de sonido, el climatizador se queda con sus mandos en su sitio y los mandos del volante siguen respondiendo. La medida del panel no aparece en el título a propósito: para este hueco hay más de una, y la que corresponde a tu coche se cierra con una foto de la consola.
El Doblò de estos años se montó en dos carrocerías que comparten todo lo que hay detrás del parabrisas. La furgoneta de dos plazas, con el tabique o la rejilla de carga detrás y sin ventanas laterales, y la versión de pasajeros con asientos detrás. Desmontas el equipo de una y lo montas en la otra: mismo hueco, mismo conector, misma moldura. Si tu duda era esa, la respuesta es sí, y no hay que pedir nada distinto según la carrocería.
El límite está en la fecha. El Doblò que llegó después del verano de 2020 es otro vehículo, hecho sobre una plataforma distinta, con la pantalla ya integrada en el salpicadero y un cuadro de instrumentos diferente. Ese no entra aquí. Y el Doblò anterior al restyling, el que se vendió antes de 2015, tampoco lo damos por hecho: la consola central cambió de forma y de moldura, y el marco del kit no es el mismo. Si tu coche es de 2014 o anterior, mándanos la foto antes de pedir nada y te decimos si hay versión para él.
Dentro de la franja 2015-2020 también hay matices que no se ven en la ficha técnica: acabados con climatizador manual de tres ruletas, acabados con climatizador automático y display, unidades de flota con el equipo más básico y unidades con navegador de fábrica. Todos se resuelven, pero no con el mismo marco ni con el mismo reparto del mazo. Por eso el dato que decide no es el año, es la foto de tu consola con el contacto dado.
La imagen de abajo es la comprobación que hacemos siempre antes de fabricar, y conviene mirarla con calma porque explica el pedido entero. El salpicadero lleva el equipo de sonido en la parte alta, con una pantalla pequeña en el centro y dos mandos giratorios a los lados. Justo debajo va la fila de teclas del equipo, después el mando del warning y, más abajo, el climatizador con su propio display. La marca de validación señala la versión que está aprobada; el volante está a la izquierda, como en la mayoría de las unidades europeas.
Fíjate en un detalle que decide el marco: el climatizador no forma parte del equipo de sonido. Es un módulo aparte, con su mazo y su display, y por eso no se toca al montar la pantalla. En el kit, la parte baja del marco está hecha para dejar ese módulo a la vista y a su altura, con las ruletas o las teclas en el mismo sitio donde estaban. Si el climatizador se quedara sin sitio, el montaje no valdría, y no es el caso.
Lo que sí cambia entre unidades es la parte de arriba. Las furgonetas de flota más sencillas salieron con una radio sin pantalla, de display de segmentos y un solo mando, y ahí el hueco es algo más profundo y la moldura distinta. Esa versión también está contemplada, pero se prepara con otro marco. Dos fotos, una de frente y otra en picado sobre el hueco, nos bastan para saber cuál es la tuya.
En este salpicadero el trabajo es corto y no hay que cortar plástico. La moldura que rodea el equipo va a presión sobre grapas: se saca por el borde inferior con una espátula y sale entera, sin tornillos a la vista. Detrás aparecen los tornillos que sujetan el módulo, se sueltan, el equipo se extrae hacia fuera y queda a la vista el conector principal. En las unidades con navegador hay además un conector de antena que también tiene su pareja en el mazo del kit.
El módulo CANbus viaja en el mazo y se aloja detrás del hueco, donde hay sitio de sobra. No se corta ni se empalma ningún cable del coche: el kit se intercala entre el conector original y el equipo nuevo. Si el coche lleva altavoces o etapa cambiados, avísalo al pedir, porque el mazo se prepara distinto y se evita tener que rehacerlo después.
La parte que se conserva es la que preocupa a quien usa el coche para trabajar: los mandos del volante, el audio por los altavoces de serie, el climatizador con su display y todos los testigos del cuadro. La parte que se va es más corta de lo que parece, pero hay que decirla igual, porque es donde se generan las decepciones.
Climatizador con sus mandos y su display, mandos del volante, altavoces de fábrica, warning, iluminación del salpicadero y testigos del cuadro.
La pantalla pequeña y el display de segmentos, el lector de cedés en las unidades que lo llevan y los ajustes que solo existían en el menú de ese equipo.
CarPlay y Android Auto, navegación con mapas sin conexión, imagen de marcha atrás en pantalla grande, manos libres y reproducción desde USB.
Hay una pérdida concreta que conviene saber: los ajustes propios del equipo de fábrica, como el volumen que sube con la velocidad, el refuerzo de graves o la hora puesta a mano, dejan de estar en un menú al que puedas entrar. La hora pasa a tomarla del GPS y del teléfono, y el resto se sustituye por los ajustes de audio de la pantalla nueva, que son más y se oyen mejor. Quien tenía el volumen automático muy ajustado lo va a notar la primera semana y luego se acostumbra.
El sonido no empeora por cambiar el equipo, porque los altavoces y su cableado se quedan donde están. Lo que cambia es dónde se sube el volumen: del mando giratorio del equipo viejo a los mandos del volante y al borde de la pantalla. En una furgoneta con ruido de carga detrás, eso se agradece más que el mando giratorio.
No repara averías que ya existan: si el climatizador no enfría, si un altavoz está muerto o si el cableado del coche viene tocado, la pantalla nueva no lo resuelve y hay que arreglarlo antes. Tampoco añade funciones que dependan de módulos que el coche no trae, como los sensores de aparcamiento o la vista de 360 grados. Y no sustituye a la comprobación con foto: el marco, la medida del panel y el color se confirman con tus imágenes antes de fabricar, no después.
En una furgoneta sin ventanas laterales traseras, la cámara de marcha atrás deja de ser un extra y pasa a ser la herramienta con la que se aparca todos los días. La pantalla trae la entrada y conmuta sola al meter la marcha atrás; lo que hay que resolver es el recorrido del cable, que en este coche va desde la consola hasta la puerta trasera o el portón, pasando por el piso y el pilar. Es la parte del montaje que más tiempo consume y la que conviene pedir junto con la pantalla, cortada a la medida, en vez de empalmar a mitad del trabajo.
El segundo uso es la ruta. Con mapas sin conexión instalados, la pantalla navega aunque el teléfono se quede sin datos en una nave o en un polígono, y con CarPlay o Android Auto se lanza el navegador del teléfono en la pantalla grande sin soporte de parabrisas ni cable cruzando el salpicadero. Para quien hace varias paradas al día, la diferencia no está en la pantalla, está en no tener que mirar el teléfono en cada esquina.
El tercer uso es el manos libres. En una furgoneta el ruido de carga y de carretera es alto, y el micrófono del kit va instalado en la moldura del pilar o junto al plafón, no dentro del equipo: eso es lo que hace que la llamada se oiga. Si haces muchas llamadas desde el coche, dilo al pedir y te indicamos dónde colocarlo según tu carrocería.
Este hueco admite más de una medida de panel, y esa es la razón de que el título del artículo no lleve una cifra. La medida no se elige por el año del coche ni por el acabado del anuncio con el que lo compraste: se elige con la foto de la consola y con el marco que trae de fábrica. La que deja el salpicadero más limpio es la que respeta la altura de la fila de teclas y del climatizador; la más grande gana superficie de mapa y pide un marco más ajustado. Con las dos fotos delante te decimos cuál entra en tu unidad y qué se ve en cada caso.
La memoria y la placa van por el mismo camino. Se ofrecen varias configuraciones y no todas cuestan lo mismo, así que se cierra por escrito antes de fabricar: qué placa, cuánta memoria, si la cámara entra en el pedido y de qué color va el marco, que en este salpicadero puede ser negro o gris según el acabado del interior. Es la parte menos vistosa de la compra y la que evita la mayoría de las devoluciones.
El precio depende de esa configuración y del número de unidades, y se pasa por escrito con el plazo de entrega. No hay una tarifa única que valga para todos los pedidos, y preferimos dar el número correcto a un número redondo que luego hay que corregir.
Las condiciones de servicio están publicadas en la política de garantía de WITSON, y cómo se fabrican estas unidades se cuenta en la página de fábrica. Si tu duda es de instalación y no de compra, lo más rápido es escribirnos con las fotos de la consola y te decimos qué versión tienes antes de que pidas nada.
Desliza la tabla para ver más
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Modelo | 9779 / 2779 |
| Vehículo | Fiat Doblò, 2015-2020 |
| Carrocerías | Furgoneta de dos plazas y versión de pasajeros |
| No válido para | Doblò posterior a 2020 y Doblò anterior a 2015 sin comprobar con foto |
| Medida del panel | Varias opciones para este hueco; se confirma con foto de la consola |
| Sistema | Android con Google Play |
| Procesador y memoria | Según la placa elegida; se cierra por escrito antes de enviar |
| CarPlay | Inalámbrico y por cable |
| Android Auto | Inalámbrico y por cable |
| Navegación | GPS con mapas sin conexión |
| Cámara | Entrada de marcha atrás con conmutación automática; la cámara se pide aparte |
| Mandos del volante | Se conservan por CANbus cuando el coche los lleva |
| Climatizador | Se conserva con sus mandos y su display, también el automático |
| Radio | FM y AM; sin lector de cedés |
| Entradas | USB, tarjeta de memoria y entrada de audio |
| Color del marco | Negro o gris, según el acabado del interior |
Sí, y es la misma pieza. Las dos carrocerías comparten salpicadero, consola y mazo de conexiones, así que el kit no cambia. Lo único que varía es el largo del cable si montas cámara de marcha atrás, porque en la furgoneta el recorrido hasta la puerta trasera es más largo y conviene pedirlo cortado a la medida.
No se puede contestar por el año ni por el acabado, porque para este hueco se fabrica más de una medida. Se decide con una foto de la consola de frente: se ve el alto de la fila de teclas y la forma de la moldura. Mándala y te decimos qué medida entra y qué se gana o se pierde con la otra.
No. El climatizador de este salpicadero es un módulo independiente, con su mazo y su display, y no pasa por el equipo de sonido. Se queda donde está, con sus ruletas o sus teclas y su lectura de temperatura, y el marco del kit está hecho para dejarlo a la vista y a su altura.
Hay, pero con otro marco, porque el hueco es más profundo y la moldura es distinta. Es habitual en furgonetas de reparto y de alquiler. Envíanos una foto del hueco con el equipo puesto y te confirmamos la versión y el marco que corresponde antes de fabricar.
Sí, en las unidades que los llevan. El kit incluye el módulo CANbus y los mandos se leen por el bus, sin cablear botón a botón. Se conserva el volumen, el cambio de pista y el teléfono. Si tu Doblò es de los que no traen mandos, la pantalla funciona igual y el control queda en la pantalla.
Se puede y es lo que recomendamos en ese caso. La pantalla trae la entrada y conmuta sola al meter la marcha atrás. Lo que hay que prever es el cable: se pide junto con la pantalla, llega cortado para el recorrido hasta la puerta trasera o el portón, y se pasa por el piso y el pilar en lugar de empalmarlo a mitad del trabajo.
Dime el modelo y el año de tu coche y te preparo el presupuesto.
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